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Inspección de trabajo ¿qué debo saber?

El pánico ante una inspección de trabajo es una de esas situaciones estresantes que muchos empresarios tienen la desgracia de vivir durante su vida profesional.

Muchas veces pensamos que cuando nos visita un inspector de trabajo es porque hemos sido denunciados por alguna persona pero, sin embargo, muchas veces no es así.

No siempre el motivo de la visita los inspectores de trabajo es debido a una denuncia. Cualquier compañía es susceptible de que un inspector de trabajo visita su empresa sin necesidad de que haya una advertencia previa.

Es decir, no es necesario que nadie haya denunciado a nuestra empresa para que un inspector de trabajo decida realizarla.

Los inspectores deben controlar a las empresas para que cumplan con todas sus responsabilidades y gestiones que exige la legislación vigente y asesorar a las mismas sobre varias materias laborales y jurídicas sobre la Seguridad Social para evitar sanciones.

Además, los inspectores deben asesorar a los trabajadores en todo este tipo de materias para que conozcan lo que dicta la ley.

 

Sin embargo, hay varios casos de empresas excluidas de estas desagradables visitas como los centros de trabajo cuya gestión esté legalmente bajo órganos de las Administraciones Públicas.

Además, los centros militares son dependientes de la propia Administración del gobierno militar por lo que también están exentos de una inspección de trabajo rutinaria.

Qué debemos hacer ante una inspección de trabajo

Ante todo debemos aclarar que no es posible la negación del empresario a que el inspector realice su visita rutinaria en el centro de trabajo, da igual que haya advertencia previa o no.

Debemos tener en cuenta que el inspector es una figura autoritaria que representa a la Seguridad Social por lo que no podemos evitar su entrada en la empresa ya que puede llamar a las fuerzas del orden en el caso de que haya negación para forzar la propia inspección.

El Inspector no sólo puede acceder al centro de trabajo sin ningún aviso, sino que además puede demandar que algún trabajador le acompañe durante la inspección y este trabajador deberá obedecer a las órdenes del mismo.

Todos los inspectores deberán identificarse a la hora de acceder al centro de trabajo pero en algunos casos también pueden realizar la inspección desde el anonimato si lo cree conveniente. En el caso de que el centro dónde se desempeña la actividad laboral sea un domicilio particular, el inspector si deberá acceder con el consentimiento del particular o a través de una orden judicial.

El inspector puede y debe reclamar toda la documentación que estime oportuna o comunicar que le acompañes durante la inspección, además podrá ordenar la identificación de las personas en la empresa, hacer las mediciones oportunas o gestionar todo el lugar de trabajo de la forma que estime.

Cualquier negación ante las exigencias del inspector de trabajo supone una sanción para el empresario.

Hay diversos documentos que puede solicitar un inspector de trabajo tales como: el cuadro de horario, calendario laboral, los partes de alta y baja de todos los trabajadores de la empresa, el resumen de las horas extraordinarias, el libro de visitas, los libros de contabilidad, los balances los justificantes de pago a la Seguridad Social, la declaración de retenciones del Impuesto de la Renta de las Personas Físicas, la declaración del Impuesto de Sociedades, los contratos mercantiles de la empresa, la escritura de la constitución de la empresa, el documento acreditativo del alta en el Impuesto de actividad económica IAE, etcétera.

Es muy importante tener todo al día o contratar un servicio de asesoramiento que nos lleve toda la gestión y nos represente durante la inspección.

Qué podemos hacer en caso de sanción

Si durante la visita del inspector de trabajo nos comunica que hemos cometido una infracción, deberá levantar un acta explicando esta infracción. Deberás recibir la notificación por correo certificado en un plazo de 10 días desde la fecha en la que se ha levantado el acta,pero

Cuentas con 15 días hábiles a partir de la fecha de la recepción de la sanción para presentar las alegaciones que consideres oportunas.

Esto quiere decir que cualquier infracción es reclamable juridicamente y tienes derecho a hacer todas las alegaciones que consideres para evitar dicha sanción.

Un consejo es que revises la notificación para comprobar que no tiene errores, ya que el inspector puede cometerlos en la misma y gracias a esto se podría anular el procedimiento. Por lo tanto lo primero que debemos hacer es comprobar que la notificación recibida es totalmente correcta.

El caso de que la notificación no contenga ningún error, debes presentar un escrito con las alegaciones que consideres oportunas y las pruebas para defender tu postura. Una de las sanciones más recurrentes a la hora de la visita de un inspector de trabajo, son las que incumplen con la Ley de Prevención de Riesgos Laborales.